La vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha anunciado recientemente, la activación de 100 millones de euros en subvenciones para impulsar las comunidades energéticas en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).

Pero, ¿sabemos qué son realmente las Comunidades Energéticas Locales (CELs)?

En algunos países europeos, estas comunidades son muy comunes; sin embargo, en España aun hay un gran desconocimiento con respecto a ellas.

Una comunidad energética es, según el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDAE), una entidad jurídica constituida por socios en forma de cooperativa que establece una serie de objetivos de obtención de energía para sí misma. Su papel reside en facilitar la participación proactiva de amplios sectores de la sociedad sobre la generación de energía.

Estas comunidades nacen en la normativa europea con el fin de alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible, realizando acciones para promover un sistema cooperativo de mayor eficiencia energética.

La estructura de estas comunidades energéticas varía desde pequeñas comunidades a proyectos a gran escala y el método de producción más común son los paneles solares. Para ser considerada Comunidad Energética Local (o CEL) deberá ser autónoma y destinar el beneficio económico a la reducción de los costes de la energía, ya que no se permite la comercialización de la energía producida.

Uno de los principales beneficios que ofrecen es la protección del medio ambiente, abandonando las energías fósiles y reduciendo la huella de carbono local.

Por otra parte, las comunidades energéticas locales contribuyen a una mejor coordinación y eficiencia de los recursos. También reduce los costes de distribución y transporte y permite una mayor inversión en innovación.

Por último, al compartir la energía a nivel local, la viabilidad económica aumenta y los particulares tienen mayor influencia sobre la toma de decisiones. Y además, refuerza los lazos de la comunidad e incluso puede ser una solución a la pobreza energética.

Recientemente estamos viendo despegar iniciativas de participación ciudadana en toda Europa. De cara al año 2030 el reto primordial es promover el rol proactivo de la ciudadanía en la transición energética a gran escala. Y se espera que para 2050 la mitad de los hogares europeos produzca su propia energía por medio de fuentes renovables.

Tengamos en cuenta que los principales modelos de participación ciudadana de hoy son básicamente tres: las cooperativas energéticas, las iniciativas municipales y los movimientos ciudadanos facilitados por sistemas “crowdfunding”.

En conclusión, con todo ello se busca la movilización y la dinamización social. Es decir, empoderar al ciudadano y que sea consciente de que la energía puede ser suya, generándola, consumiéndola, almacenándola y compartiéndola en CELs.

¿En qué consisten las ayudas de 100 millones para impulsarlas por parte del Gobierno?

Los 100 millones de euros del PRTR movilizados para este plan se repartirán en tres convocatorias o programas de gestión centralizada: CE-Aprende, CE-Planifica y CE-Implementa. Estas líneas se complementarán con una red de Oficinas de Transformación Comunitarias que, coordinadas por el IDAE y repartidas por todo el territorio, acompañarán y asesorarán a las comunidades energéticas en toda su cadena de desarrollo y facilitarán el acceso a cada línea de ayudas.

La primera de las líneas (CE-Aprende), en régimen de concurrencia simple, tiene como objeto ayudar a personas físicas u organizaciones interesadas en la constitución de una comunidad energética a familiarizarse con el concepto e identificar futuros socios o miembros. Subvencionará actuaciones como los gastos asociados a la dinamización, promoción y publicidad de la comunidad.

Por su parte la segunda línea (CE- Planifica), también de concurrencia simple, se orienta al planteamiento y constitución de la comunidad energética en sí misma. Entran en este programa la financiación de estudios y modelos de contrato o la asistencia técnica especializada y el asesoramiento jurídico.

Una vez constituida legalmente, la comunidad energética podrá optar a la financiación de la tercera línea (CE- Implementa), que se articula en régimen de concurrencia competitiva. A través de ella se subvencionarán proyectos integrales y de carácter transversal en el ámbito de la energía renovable eléctrica y térmica, la eficiencia energética o la movilidad eléctrica.

La selección de los proyectos tendrá en cuenta factores como el grado de innovación, los niveles de participación social que haya incorporado la iniciativa, sus beneficios sociales, su contribución a la lucha contra la pobreza energética, la generación de empleo o la perspectiva de género, así como la combinación de distintas actuaciones como el impulso de renovables, la eficiencia energética y la movilidad sostenible.

Otras actuaciones similares para fomentar la participación ciudadana en España

El IDAE está invirtiendo en iniciativas que impulsan la participación ciudadana como la start-up FUNDEEN, una empresa destinada al crowdfunding de renovables que permite a cualquier persona hacer pequeñas inversiones en proyectos de esta índole.

Desde Aljaval Solutions participamos en uno de los proyectos anunciados en la plataforma FUNDEEN, concretamente el parque solar ALCAUDETE de 999 kWp, donde realizaremos tanto la instalación como la operación y mantenimiento del mismo. Actualmente disponible para que cualquier ciudadano invierta de manera sostenible y se beneficie de unas condiciones inmejorables:

    a) Rentabilidad de la inversión: 7,02% TAE
 b) Plazo de inversión: 30 años
 c) Se reciben ingresos semestralmente
 d) Objetivo de inversión: 755.100 €

¡Aprovecha la oportunidad e invierte en energía renovable!