Cargar tu vehículo eléctrico con energía solar no es ya solo una realidad, si no que es algo cada vez más común y que en los últimos años se está convirtiendo en la revolución de la movilidad sostenible.

Posiblemente te preguntes si a día de hoy es rentable prescindir de los tradicionales combustibles fósiles y pasarte al vehículo eléctrico. La respuesta es contundente: sin ninguna duda.

Una de las críticas más extendidas hacia la movilidad eléctrica se refería a la fuente de energía utilizada, ya que de poco sirve prescindir de la gasolina o el diésel para consumir electricidad procedente del carbón. Este factor se mitiga hoy día de dos formas: por un lado, el cambio del mix energético hacia una economía libre de carbono es un hecho y a día de hoy, casi la mitad de la energía consumida en nuestro país proviene de fuentes renovables. Por otro lado, hoy día es posible cargar un vehículo eléctrico completamente mediante paneles fotovoltaicos, haciendo que el 100% de la electricidad que consume sea libre de emisiones.

¿Cómo se ahorra dinero?

Debido a la caída del precio de la energía y al aumento de los costes de la electricidad, el autoconsumo de energía fotovoltaica es cada vez más importante. En lugar de vender sus excedentes con bajas rentabilidades, se debe optimizar la instalación solar consumiendo la mayor cantidad de electricidad posible o almacenándola. Se puede aumentar el consumo propio, por ejemplo, cargando un vehículo eléctrico con electricidad fotovoltaica y utilizando controladores de consumo inteligentes. El ahorro por cada kilovatio hora en autoconsumo ya es de hasta 18 céntimos, ya que no necesita consumir electricidad del sistema ni verter la energía sobrante que no ha sido consumida. 

¿Cómo funciona?

La potencia de carga máxima para un vehículo eléctrico con energía solar está influenciada, entre otras cosas, por el tamaño del sistema fotovoltaico y el perfil de consumo de otros dispositivos en el hogar. Cuanto mayor sea el sistema fotovoltaico y menor sea el consumo de energía de los electrodomésticos, mayor será la potencia máxima de carga disponible con electricidad fotovoltaica.

Por el momento, la electricidad fluye desde el sistema fotovoltaico a la estación de carga y desde allí a su vehículo eléctrico. También existen sistemas de gestión de carga (puedes consultarnos nuestro catálogo aquí) capaces de suministrar electricidad al vehículo desde el sistema fotovoltaico y así aumentar el autoconsumo propio. Si necesita cargar el vehículo eléctrico en horas no solares, es posible obtener fácilmente electricidad adicional de la red con solo presionar un botón.

A modo de ejemplo, un sistema fotovoltaico con una potencia de 5 kWp puede suministrar hasta 5.000 kWh de electricidad anualmente. Si el consumo de su vehículo eléctrico es de 17 kWh / 100 km, es posible conducir casi 2.500 km al mes con cero emisiones.

Conclusiones

La generalización del coche eléctrico va a suponer un aumento del consumo energético en zonas urbanas, comerciales e industriales. De manera que se incrementará también la producción eléctrica total para cubrir la demanda.

A nivel residencial para poder cargar 200 km (ó 40 kWh) en el coche eléctrico necesitaremos unas cuantas horas. Por ejemplo, si tenemos más de 4 kWp disponibles necesitaremos diez horas para cargar 200 kilómetros en el coche a un ritmo de 4 kWh; si tenemos más de 5 kWp necesitaremos 8 horas para cargar 200 km a un ritmo de 5 kWh, etc. Pero ojo, el coche eléctrico es como un nuevo electrodoméstico, con un nuevo consumo añadido, por lo que finalmente tendremos que aumentar la potencia. Lo recomendable es aumentar al menos 2,5 kWp la potencia de la instalación respecto a la diseñada para el hogar. Por otro lado, hacer cargas rápidas sólo va a estar al alcance de las llamadas “electrolineras”, puntos de repostaje especialmente preparados desde el punto de vista de infraestructura eléctrica para poder hacer cargas rápidas o ultrarápidas superiores a 10 kWh.

En definitiva, producir el combustible de tu coche eléctrico en tu vivienda, por tus propios medios, a través de una instalación fotovoltaica, es una excelente decisión desde el punto de vista económico y medioambiental, pues ahorrarás en combustible eléctrico no sólo para tu vehículo, sino también para la vivienda. Y es que cambiar combustibles fósiles por energía solar producida por ti mismo era, hasta hace poco, una utopía, pero a día de hoy es una realidad al alcance de cualquiera.